martes, mayo 06, 2008

Nawjajean- Crime

El surrealismo me persigue, pero yo corro más deprisa. Aunque no estaría mal un día de calma, para variar. Mira que pensaba que estábamos en primavera y resulta que por aquí es temporada de huracanes. Si al menos fueran rabos de nube... De los de Silvio, claro. O lluvias torrenciales, a cántaros, de las que pronosticaba Guerrero hace ya 36 años. Esas aguas claras que limpiarán la plaza de Ismael. O mejor, que llegue un vendaval desde Vejer. En ese caso, las rachas de viento serían bienvenidas. Y ya no me importaría que el salitre me bañara.




Adictiva, preciosa y sin errar el tiro.

2 comentarios:

De antes más dijo...

yo vivo inmerso en el surrealismo

saludos.

Nimloth dijo...

A veces es bueno, pero todo cansa. Si fuera un surrealismo como el de tus niños sería genial, pero las historias extrañas dejan de ser divertidas cuando se acerca la treintena.